About this episode
“Todos nosotros sabemos que las Escrituras dicen que hay diversidad de dones espirituales, pero el Espíritu Santo es el mismo. Muchos de nosotros podemos tener el don de Palabra de sabiduría, el don de Palabra de ciencia, otro puede tener el don de fe; otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu de Dios, dones para hacer milagros, don de discernimiento de espíritus, don espiritual de Profecía, don de diversos géneros de lenguas, don de interpretación de lenguas; cualesquiera de los nueve dones espirituales. El Señor Jesucristo es el que da los ministerios, y alguien puede decir que tiene el don espiritual de profecía, que el Señor lo utiliza para exhortación, para consolación, para edificación de la iglesia. Otro puede decir que le ha dado el Señor el don ministerial de pastor, de maestro, de evangelista o de apóstol. Jesús mismo es el que levanta para que los hombres lo sirvan, Él es el que da los ministerios. Nosotros tenemos que estar conscientes que el Señor nos ha dado muchos de esos dones para que lo sirvamos eficientemente; pero eso no es todo en la vida del cristiano, no es el todo para aquel que ha nacido de nuevo. De pronto uno empieza a degustar del Poder de Dios en su vida, por el cual muchas vidas se acercan al Señor, muchas vidas son sanadas, muchas vidas son liberadas de demonios. Pero la Palabra nos dice que aunque tengamos muchos dones, si no tenemos Amor, nada somos. Si no tenemos ese Amor verdadero, ¿qué ocurre? Dice la Escritura que somos como metal que resuena, que suena hueco, somos como címbalo que retiñe. No me refiero a ese amor que todos nosotros conocemos, me refiero al Amor de Dios, a ese Amor que excede a todo conocimiento. ¿Qué es el címbalo? Son dos platillos en forma cóncava, que suenan pero no tienen armonía, sirven solamente de acompañamiento a la música, no pueden llevar una armonía real por sí mismos. Hay alguno otro que puede decir que lee la Palabra y le son revelados todos los misterios que están escritos en la Biblia, que conoce toda la ciencia, y tiene todo el conocimiento de lo que está escrito en la Palabra. Alguno podrá decir que tiene mucha fe. Pero si no tiene Amor nada es. Tal vez muchos de nosotros podemos pensar que si tuviéramos todo el oro del mundo, podríamos repartir esos bienes para que coman los pobres. Pero definitivamente si no tenemos el verdadero Amor de Dios, de nada nos sirve. El Señor es grande, el Señor no quiere que nos perdamos, porque un día han de cesar todos los dones: profecías, dones de lenguas, sanidades. ¿Y qué es lo que ha de permanecer? El Amor. Ese Amor que ha crecido en lo más profundo de tu ser como fruto del Espíritu Santo, eso es lo que te vas a llevar en el momento del arrebatamiento. Lo único que te vas a llevar es haber aprendido a amar con el Amor de Dios. Lo que Dios quiere es que conozcamos más, en toda su profundidad, en toda su anchura, en toda su longitud, ¡en toda su altura! ese Amor misericordioso de Cristo Jesús que excede a todo conocimiento, ese Amor benigno por el cual ÉL entregó su Vida muriendo por nosotros pecadores. Ese AMOR debe ser revelado en cada uno de nosotros; porque sólo teniendo ese AMOR en nuestras vidas podremos amar y entregar lo que el Señor quiere que entreguemos”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES
Comments
Rate this episode
Episode Details
- Author
- Ricardo Claure Peñaloza
- Show Type
- full
- Audio Format
- audio/mpeg
